7 pasos contundentes para evitar un divorcio
1. Prepararse para la acción
Si de verdad queremos detener un divorcio, debemos, tan pronto como sea posible, calmar el pánico, saltarse los lamentos y hacer un plan de acción.
2. Calmar la necesidad de hacerse la víctima.
Puede que "¿cómo pudiste hacerme esto?" exprese cómo nos sentimos en el momento, pero probablemente sea una estrategia perdedora para recuperar el afecto de nuestra pareja. Hacer que la otra persona se sienta tan culpable que regrese, lo único que logrará (si es que logra algo) será una pareja deprimida pensando "odio estar aquí de nuevo". Esa no es una buena alternativa ni una buena estrategia para evitar un divorcio a largo plazo.
Para saltarse la fase de "pobre de mí" saltemos a la fase de "siento orgullo por mí." Recordemos las cualidades positivas que aportamos al matrimonio y encontremos una manera de mostrarlas a todo lo que da. Muy pronto, empezaremos a creer en nosotros mismos de nuevo.
Es importante resaltar que dije "mostrar" no"mostrar y decir". Dejemos que las acciones hablen más que las palabras. Guardemos las palabras de apreciación para la otra persona durante conversaciones abiertas, no para comentarios sobre nosotros mismos. Adular nos lleva a todas partes mientras que la autoalabanza tiende a ser poco atractiva.
Hablando de apreciación, la gente fuerte exuda actitud positiva. Hay que sonreírle a nuestro casi ex. Reír de sus chistes. Expresar afecto. Compartir nuestra gratitud por las cosas buenas que ha hecho la otra persona.
3. Aclarar que necesitamos cambiar.
Una lista de todos los agravios que nos ha mencionado la otra persona y que ahora, en retrospectiva, podemos ver que eran intentos de evitar un divorcio resulta útil. Hay que listar todas las quejas, críticas y desacuerdos que podamos recordar.
Luego hay que revisar la lista con nuestro casi ex, asegurándonos de que nada se quede fuera y manteniendo el tono neutral como si estuviéramos revisando una lista del súper. "No es la gran cosa, solo me quiero asegurar de que mi lista esté completa." Sin hacerse la víctima ni arrastrarse.
Una vez que esté completa la lista, hay que pensar en nuestra familia de origen y determinar si alguno de los comportamientos se originaron de observar el comportamiento de alguien más con quien crecimos. ¿El comportamiento fue algo que vimos de nuestra madre o padre, o tal vez de algún hermano?
Los comportamientos no siempre tendrán una fuente identificable. Pero a más efectiva sea nuestra identificación del origen o razón por la que podríamos haber aprendido ciertos comportamientos negativos, más efectivamente seremos capaces de dejarlos ir y reemplazar cada hábito con uno todavía mejor.
Luego, hay que hacer un mapa de acción para arreglar cada uno de los comportamientos en la lista.
4. Sentirnos y vernos de la mejor manera posible.
El aspecto, tanto el esfuerzo que le ponemos en nuestra apariencia tanto cómo nos sentimos con la manera en la que nos vemos, puede ser un factor muy importante para reactivar los sentimientos románticos y, a fin de cuentas, detener un divorcio.
Podemos hacernos un nuevo corte que nos guste mucho. Prestarle atención a la ropa que hemos estado usando, deshacernos de los pantalones anchos y zapatos incómodos. Imaginemos cómo nos veríamos si nos viéramos de la mejor manera posible. Si la imagen no está clara, prestemos atención a cómo se viste la gente que nos parece atractiva en el súper o a las personas que nos parecen bien vestidas en la televisión. Luego, podemos usar esa información para entender cómo actualizar y energizar nuestro estilo propio.
5. Limpiar las heridas viejas.
Hay que encontrar cuáles son los resentimientos y heridas que carga la otra persona y que podrían haber sido factores que llevaron a que pidiera el divorcio. Hay que hacer una lista de todos los momentos que recuerde la otra persona con enojo o amargura y también hacer una lista propia.
Luego, revisen juntos cada una de las situaciones en la lista, y, una pod una, encuentren el meollo. Eso significa que cada uno tiene que analizar su propia participación en el malentendido o error. Ninguno de los dos puede comentar sobre lo que hizo la otra persona que fue problemático. El objetivo es entender lo que hizo uno sin darse cuenta que contribuyó al problema, luego nos disculpamos por ello e intentamos entender que se podría hacer diferente en el futuro para evitar que se repita.
Los errores son para aprender. Si el matrimonio está sufriendo, probablemente ninguno de los dos ha estado aprendiendo de sus propios errores.
6. Creer en uno mismo.
Para mantener la moral altra conforme avanzamos, pensemos en "la pequeña maquinita que logró lo que se propuso", cuyo mantra se volvió, "Creo que puedo, creo que puedo." Atesoremos este mantra y repitámonoslo a nosotros mismo muchas veces al día.
Si en el fondo no creemos ser dignos de ser amados, necesitamos cambiar eso. Usemos una técnica de "pulsaciones temporales" para cambiar los pensamientos autodestructivos. Con los tres dedos más largos de la mano derecha, tocamos un círculo alrededor de nuestra oreja derecha, del frente hacia atrás, abajo y alrededor, completando un círculo hasta llegar a 10 círculos. Conforme hacemos los toques leves, decimos en voz alta, "Me merezco recibir amor. Soy digno de amor. Me merezco recibir amor. Soy digno de amor." Las pulsaciones temporales reprograman al cerebro, reemplazando los pensamientos negativos sobre nosotros con pensamientos positivos.
Hay que recitar el mantra mientras hacemos los leves toques todos los días, tanto como sea posible, hasta que nuestra determinación y confianza se sientan lo suficientemente fuertes como para confiar en ellas.
7. Aprender habilidades que todos necesitamos si queremos ser mejores como parejas.
Nadie esperaría entrar a una corte y llevar a cabo un juicio sin antes aprender las habilidades de un abogado. Pero, ¿cuánto entrenamiento necesitamos para obtener el empleo de esposo o esposa? Probablemente muy poco, aunque las habilidades que necesitamos para tener éxito en el trabajo requieren de considerable entrenamiento para hacerse exitosamente.


